Cuando aparecen ratas en una vivienda o un negocio en Bilbao o cualquier punto de Bizkaia, lo primero que hacemos es ir corriendo al supermercado para comprar veneno para roedores. La idea es resolver el problema nosotros mismos de forma rápida y económica; sin embargo, en muchas ocasiones los resultados no son los esperados, ya que los raticidas de uso doméstico rara vez funcionan frente a una plaga.
Eliminar una infestación de roedores no es sencillo y requiere mucho más que la instalación de cebos donde hayamos visto un ejemplar. Se deben analizar aspectos como el origen de la infestación, aplicar el tratamiento más indicado según el lugar, etc. Por ello, confiar en una empresa de control de plagas para que realice unas labores de desratización permite abordar el problema desde su raíz e impedir que la plaga vuelva a reproducirse.
¿Por qué los raticidas domésticos suelen ser menos eficaces?
Los raticidas que pueden adquirirse en establecimientos comerciales están pensados para actuar sobre situaciones puntuales, no sobre una infestación. Aunque, en algunos casos, pueden resultar útiles, en la mayoría su eficacia suele ser muy limitada.
Además, por falta de conocimiento, no actuamos sobre la colonia, sino solo sobre los ejemplares que vemos. Por mucho que eliminemos un miembro, la colonia seguirá activa ya que no habremos encontrado el punto de acceso o el lugar donde se refugian.
Otros aspectos importantes son que los rodenticidas de uso doméstico, por seguridad y normativa, tienen una concentración mucho menor de ingrediente activo, no los ubicamos en los lugares correctos, sin olvidar la resistencia genética que presenta esta especie.
Errores más habituales al utilizar un raticida
Más allá de que el veneno sea efectivo, para tener un mínimo resultado se deben tener en cuenta una serie de aspectos que solo una empresa de control de plagas conoce. Los fallos en la utilización de un raticida suelen ser comunes, siendo los más habituales:
- Colocar el raticida en lugares donde las ratas apenas tienen actividad.
- Utilizar una cantidad insuficiente de cebo.
- Retirar el raticida demasiado pronto. Los venenos suele actuar de forma retardada.
- No identificar los puntos de acceso al inmueble: permitimos que nuevos roedores entren.
- Manipular el cebo con frecuencia provoca que los ejemplares desconfíen y no lo consuman (neofobia).
- Pensar que eliminar uno o dos ejemplares significa que la plaga ha sido erradicada.
¿Por qué siguen apareciendo ratas después de su uso?
Es una de las preguntas más frecuentes cuando se utilizan productos domésticos para eliminar ratas. En la mayoría de los casos, la respuesta es fácil: el tratamiento no ha actuado sobre el origen.
Las colonias de ratas suelen establecerse en lugares protegidos (falsos techos, sótanos arquetas, etc.). Al no actuar sobre el foco y, mientras tengan acceso a comida y agua, el problema continuará. Asimismo, no hay que olvidar el lugar por donde acceden a la vivienda o inmueble. Grietas, pequeños conductos… hay que sellarlos para evitar que vuelvan a aparecer.
Por aspectos como estos, unas tareas de desratización no deben basarse solo en colocar el raticida y esperar a que haga efecto. Se tiene que combinar con unos trabajos de análisis, control y seguimiento que solo un técnico sabe hacer.
¿Cuándo conviene contactar con una empresa de control de plagas?
Acabar con una infestación de ratas requiere una actuación profesional. Se efectúan una serie de labores que solo una compañía de sanidad ambiental sabe hacer. Identificar cómo acceden, dónde se refugian y qué motivos favorecen su presencia es fundamental para establecer una solución eficaz. Por ello, lo más aconsejable es apostar por profesionales desde el primer momento, por mucho que veamos un único ejemplar.
Contar con una empresa de control de plagas en Bilbao experta en desratización y control de roedores permite abordar desde el principio el problema de forma efectiva. Gracias a su formación y experiencia no solo eliminarán a esta especie, sino que se asegurarán de que no vuelva a aparecer con una serie de medidas preventivas.
