Las plagas pueden convertirse en un problema importante para cualquier negocio en Bilbao o Bizkaia, pero especialmente para aquellos relacionados con la alimentación o la hostelería. Cucarachas, hormigas, ratas o ratones pueden afectar a las condiciones higiénicas de un establecimiento y generar riesgos que van mucho más allá de una simple molestia.
Para evitar este tipo de escenario, lo más adecuado es confiar en una empresa de control de plagas para realizar unas tareas de prevención y vigilancia. Ahora bien, ¿resulta obligatorio para todas las compañías contar con un plan DDD (Desinsectación, Desratización y Desinfección)? La respuesta depende de la actividad que desarrolle cada negocio, de sus instalaciones y de posibles riesgos.
¿Qué empresas deben tener un plan de control de plagas?
No todas las corporaciones presentan el mismo riesgo frente a las plagas. Determinados sectores necesitan prestar una atención especial a la prevención y al control de insectos y roedores. Como es lógico esta labor es especialmente importante en negocios relacionados con la producción, manipulación y almacenamiento de alimentos, como por ejemplo:
- Hostelería y restauración: restaurantes, bares, panaderías, pastelerías, etc., negocios donde la manipulación de comida y la presencia de residuos pueden atraer plagas.
- Supermercados y comercios de alimentación: especialmente aquellos que almacenan una gran cantidad de productos.
- Industrias alimentarias y obradores: fábricas de transformación, empaquetado y elaboración de productos.
- Almacenes y compañías de distribución donde las mercancías pueden facilitar la entrada o propagación de determinadas especies.
En estos casos, la prevención es fundamental y debe hacerse de la mano de una empresa de control de plagas. Ellos se encargarán de elaborar un plan de autocontrol basado en el análisis de las instalaciones y siguiendo lo dictado por la normativa existente.
Este tipo de herramienta no consiste simplemente en realizar una fumigación o desratización cuando aparecen insectos o roedores. Su objetivo es establecer un sistema de prevención, vigilancia y actuación que permita reducir el riesgo de sufrir una infestación, siempre de la mano de profesionales.
Integración del control de plagas en el sistema APPCC
De hecho, en las firmas alimentarias el control de plagas está estrechamente relacionado con los sistemas de autocontrol y APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico). El objetivo es identificar los riesgos y establecer medidas para prevenirlos o controlarlos.
Dentro de este sistema, la prevención y vigilancia frente a plagas puede formar parte de los procedimientos y buenas prácticas de higiene de la empresa. De esta manera, el control no se limita a actuar cuando aparece una infestación, sino que busca evitar que las condiciones del establecimiento favorezcan su aparición. Por este motivo, el plan debe adaptarse a cada negocio y tener en cuenta factores como la actividad que desarrolla, las características del local, etc.
¿Es recomendable que todas las empresas tengan un plan de control de plagas?
El hecho de que una compañía no esté obligada a implantar un plan de autocontrol no significa que deba ignorar el riesgo. Cualquier empresa puede sufrir una infestación de insectos o roedores, por ello, disponer de un plan preventivo puede ser recomendable
Gracias a ello se actuará de forma planificada en lugar de esperar a que aparezcan señales evidentes. Para muchas corporaciones puede ser una forma eficaz de incorporar el control de plagas a sus medidas de mantenimiento y limpieza.
Si la actividad de tu negocio requiere medidas específicas de prevención o quieres conocer qué actuaciones pueden aplicarse en tus instalaciones, una empresa de control de plagas en Bilbao puede realizar una evaluación del establecimiento y diseñar un programa adaptado a sus características. De esta forma, el control de insectos y roedores se integra en la gestión habitual del negocio y permite actuar con mayor rapidez ante cualquier incidencia.
