
La seguridad en la industria alimentaria es un aspecto esencial para el perfecto estado de los alimentos, sin olvidar el cumplimiento de la legislación vigente. No importa si se trata de un almacén donde se guarden alimentos o de un espacio donde se manipulen, es fundamental tener unas instalaciones higienizadas y desinfectadas. En este ámbito, desempeñan un papel fundamental las empresas de control de plagas y sus protocolos de actuación que prevengan infestaciones de insectos o roedores.
Por ejemplo, en la gestión de plagas de la industria alimentaria no es suficiente actuar cuando el problema es ya visible. Los trabajos preventivos son fundamentales no solo para evitar la presencia de cucarachas, ratas, etc., sino para brindar una serie de soluciones e impedir que el escenario se agrave. Por suerte, cualquier compañía dispone de protocolos de actuación que no interfieren en la producción de alimentos.
¿Qué significa el control de plagas en la industria alimentaria?
Cuando hablamos del control de plagas en la industria alimentaria nos referimos al conjunto de medidas preventivas, de control y de seguimiento con el fin de evitar la presencia y proliferación de insectos y roedores, entre otras especies. De hecho, estas acciones entran dentro de la obligatoriedad de tener un Plan de Autocontrol Sanitario basado en los principios del sistema de Análisis de Peligro y Puntos de Control Críticos (APPCC)
De esta forma, una empresa de control de plagas efectúa trabajos de inspección, monitorización, además del uso de productos autorizados. El objetivo es sencillo: prevenir la aparición de la plaga, minimizar riesgos y garantizar la salubridad de los alimentos.
Métodos de control de plagas en la industria alimentaria
Tratamientos contra insectos rastreros
Cuando hablamos de insectos rastreros nos referimos a cucarachas, hormigas entre otras especies. En este tipo de casos, el uso de geles insecticidas es uno de los métodos más empleados. Este tratamiento es fácil de utilizar, efectivo y no necesita ser aplicado de forma continua para conseguir buenos resultados. El gel insecticida es un cebo que atrae a los insectos. Esto hace que la cucaracha o la especie tratada se desplace hasta la zona donde se haya aplicado el insecticida.
Tratamientos contra roedores
Sin embargo, eliminar ratas y ratones es una tarea más complicada. Por fortuna, en este tipo de escenarios los avances tecnológicos ayudan a detectar la presencia de roedores y dar una respuesta eficiente. En este aspecto entran funciones como el Internet de las Cosas en el control de plagas, la Inteligencia Artificial o la monitorización. Si ya es demasiado tarde, el empleo de cebos colocados en trampas o portacebos es una herramienta eficaz.
Plagas más comunes en el sector alimentario
Leyendo cuáles son los tratamientos más efectivos en el control de plagas en el sector alimenticio, no es muy difícil saber cuáles son las infestaciones más habituales. Ratas, ratones, cucarachas y hormigas son las especies más comunes, aunque dependiendo de la actividad de la compañía, podemos encontrarnos otro tipo de criaturas.
Insectos y roedores tienen un mismo objetivo: buscar refugio y alimento. Lo malo que se trata de especies que son vector de trasmisión de enfermedades con lo que pueden contaminar alimentos y superficies mediante excrementos, mordeduras, etc. Por otro lado, no podemos olvidar otro tipo de animales como insectos voladores (moscas, avispas) o en lugares donde se almacenen productos secos la presencia de gorgojos o escarabajos.
Garantizar un entorno libre de plagas en la industria alimentaria no es solo una cuestión de higiene, sino de profesionalidad y cumplimiento de la legislación. La prevención y la apuesta por profesionales permiten proteger los alimentos y la reputación de la empresa. Por ello, unas labores preventivas son la mejor estrategia para evitar problemas y mantener la calidad de los productos.
