Hace unas semanas hablábamos de la importancia que tiene y tendrá la Inteligencia Artificial (IA) en las labores de desratización y desinsectación. Los ayuntamientos de las ciudades y las empresas de control de plagas no dudan en emplear esta tecnología para optimizar su labor frente a una infestación de ratas, cucarachas etc. Sin embargo, esta no es la única herramienta que los profesionales emplean para enfrentarse a insectos y roedores. Cada vez más profesionales e instituciones públicas confían en el Internet de las Cosas, IoT (Internet of Things) por sus siglas en inglés, para su labor diaria.
Este tipo de tecnologías están llamadas a marcar un antes y un después en este campo. Hasta ahora, las compañías de sanidad ambiental utilizaban biocidas y productos químicos para atajar este tipo de problemas. Por suerte, tanto la IA como el IoT han permitido la creación de dispositivos físicos inteligentes que posibilitan una actuación más precisa.
¿Qué es el IoT en el control de plagas?
Gracias al IoT estos dispositivos están conectados a internet con el fin de recopilar y compartir datos en tiempo real. Por ejemplo en este sector, este tipo de terminales cuentan con sensores, cámaras de vídeo o trampas eléctricas que transmiten todos sus datos a través de la red de redes.
Esta información facilita establecer unos patrones de comportamiento, dando una valiosísima información a los técnicos. Gracias a estos datos, se podrá hacer un trabajo de erradicación de plagas más efectivo y eficaz, ya que brinda una información precisa sobre el comportamiento de insectos y roedores. Además, no se debe olvidar que ayuda a la reducción del uso de pesticidas y otros productos químicos que son perjudiciales para el medio ambiente.
Ventajas del IoT aplicado al control de plagas
- Información en tiempo real: los dispositivos físicos al estar conectados a internet posibilitan la elaboración de informes que permiten optimizar al máximo la campaña de control de plagas. Asimismo, ante cualquier cambio de patrón favorece la modificación de estrategias en un breve intervalo de tiempo.
- Monitoreo de plagas: los dispositivos IoT contribuyen a efectuar un seguimiento continuo las zonas a controlar y la actividad.
- Recogida de datos: la información que dan estos aparatos generan unos informes y unos documentos que permiten a los técnicos diseñar la estrategia más adecuada y compartir la información con los clientes.
- Respuesta rápida: con los datos recibidos se puede detectar previamente la plaga evitando infestaciones graves, gracias a la rápida actuación.
- Reducción de uso de biocidas: ya lo hemos comentado anteriormente, saber dónde y cuándo aparece una rata o una cucaracha permitirá minimizar el uso de este tipo de productos.
- Minimización de costos: una mejor optimización del tiempo y los recursos posibilitan a las empresas de control de plagas mejoren sus recursos y ser más productivas.
El uso del Internet de las Cosas, así como la Inteligencia Artificial son un complemento perfecto en el control de plagas, ya sea en entornos urbanos, residenciales o locales comerciales. Son dos herramientas que facilitarán a los profesionales la realización de sus tareas, evitando errores y mejorando la atención de sus clientes.
Se trata de una tecnología que se emplea en múltiples ámbitos y el de la sanidad ambiental no puede quedarse atrás. Por eso, apostar por sistemas inteligentes no solo mejora los resultados, sino que reduce el impacto ambiental y optimiza cada intervención. Confía en empresas que emplean esta tecnología para el control preventivo de plagas, es muy efectivo para evitar la presencia de roedores e insectos.
