
Uno de los problemas que puede crear un verdadero problema en un inmueble es la aparición de insectos y roedores. Ya sea en una zona común o en el ámbito privado se debe actuar con celeridad y ponerse en contacto con una empresa de control de plagas. Pero ¿cómo podemos saber de dónde viene el problema?, ¿quién se hace cargo de esta incidencia en la comunidad?
Por suerte, la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) regula este tipo de aspectos por lo que encontrar una solución es sencillo, otra cosa es que los propietarios se pongan de acuerdo.
Todos sabemos lo difícil que es la convivencia entre vecinos y los diferentes puntos de vista que hay en las reuniones de comunidad. Pero ante una infestación de ratas, cucarachas, hormigas etc., la posición de todos los residentes tiene que ser la misma. Cabe recordar que insectos y roedores, además de causar problemas de bienestar, también son especies que son vectores de transmisión de enfermedades, por lo que ante el más mínimo indicio hay que ponerse en contacto con profesionales. Ellos se encargarán de analizar el escenario y aplicar tratamientos de desinsectación o desratización para solventarlo.
¿Debe mi comunidad pagar el tratamiento de plagas?
Uno de los principales conflictos a la hora de actuar ante una plaga en un inmueble es quién se hace cargo de la factura. Como hemos dicho unas líneas más arriba, la Ley de Propiedad Horizontal en su artículo 9.1, en su aparatado B, establece que cualquier residente debe mantener en buenas condiciones su vivienda para no causar ningún perjuicio a la comunidad, ni al resto de propietarios.
Es por eso que si el origen de la plaga tiene lugar en una propiedad privada será el vecino quien se hará cargo del coste. Sin embargo, si el problema se da en una zona común (garaje, sótano, patio etc.) será la comunidad quién pagará la factura. Tanto si el nacimiento de la incidencia es un área comunitaria como en el ámbito privado, se debe actuar con celeridad para no agravar la situación y que la plaga se extienda.
¿Qué hacer si un vecino tiene una plaga?
En algunas ocasiones, más de las que podamos pensar, el origen del problema está en una vivienda y el propietario se niega a actuar, ya sea porque no tiene recursos o no quiera hacerse cargo. En este tipo de escenario siempre surge la duda de si la comunidad puede intervenir al tratarse de una propiedad privada. La respuesta es que sí.
Los vecinos deben comunicarle este hecho y si no se hace cargo, pueden llevar a cabo unas labores de desinsectación o desratización y después reclamar los gastos al propietario.
De todas formas, la mejor manera de evitar tener una plaga en una comunidad de vecinos son unas labores preventivas. Mantener limpias las instalaciones, sellar o cerrar cualquier grieta o agujero por donde puedan entrar y contratar a una empresa de gestión de plagas son algunas de las acciones que se pueden efectuar. Por eso, si quieres evitar este problema, lo mejor es que te pongas en contacto con profesionales. ¡Olvídate de ratas, cucarachas etc. gracias a la labor un técnico de control de plagas!
