
Dentro de los diferentes tipos de cucarachas que podemos encontrar en pueblos y ciudades hay una que es especialmente difícil de erradicar; se trata de la cucaracha alemana (Blattella germánica), también conocida como cucaracha rubia o del café. A diferencia de la cucaracha americana (Periplaneta americana) o la cucaracha oriental (Blatta orientalis), la Blattella germánica afecta mayoritariamente a bares, restaurante, viviendas etc., por lo que ante cualquier avistamiento la única solución eficaz es ponerse en contacto con una empresa de control de plagas.
La cucaracha germánica habita en aquellos lugares donde haya temperaturas altas, humedad y alimento.
De ahí su relación directa con el ser humano y que sea el insecto más habitual en nuestro entorno. La cucaracha americana y la oriental suelen moverse por el alcantarillado y los sótanos de los inmuebles.
¿Qué es la cucaracha alemana?
La cucaracha alemana (Blattella germánica) es la especie más frecuente en la Península. Son de pequeño tamaño, entre 1,3-1,6cm, y son de color marrón claro a marrón medio, con dos bandas oscuras paralelas en la cabeza y el tórax. Este pequeño tamaño le permite esconderse en pequeños lugares donde haya humedad y alimento. Por eso, cocinas, baños y lugares donde haya comida son sus ubicaciones favoritas, aunque también se encuentran detrás de los electrodomésticos, grietas, hendiduras etc.
Sufrir esta plaga de cucarachas puede llegar a ser realmente molesto, sin olvidar, que pueden transmitir enfermedades como la salmonelosis, desencadenar alergias, asma etc. Por eso, es recomendable contactar con una compañía de gestión de plagas si sospechamos de su presencia.
Ellos cuentan con la experiencia y los tratamientos necesarios para realizar unas labores de desinsectación o fumigación de cucarachas y solventar la situación. Eso sí, estamos hablando de una especie de insecto que es complicada eliminar por diferentes motivos que conoceremos a continuación.
¿Por qué es difícil eliminar la cucaracha germánica?
Adaptabilidad a diferentes espacios
Debido a su tamaño y resistencia, este tipo de cucaracha puede aparecer en múltiples espacios como hemos indicado anteriormente. Aquellos lugares donde encuentren refugio, altas temperaturas, humedad y alimento son proclives a su presencia.
Alta tasa de reproducción
El poder de reproducción es alto y rápido, ya que una hembra de Blattella germánica puede poner entre 4-8 ootecas a lo largo de su vida. Para entendernos, una ooteca es una pequeña “cápsula” donde este insecto almacena sus huevos con una media de entre 30-40 unidades, que eclosionan después de 3-4 semanas de incubación. Esto significa que lo que al principio puede ser un pequeño problema, en un corto periodo de tiempo puede convertirse en una situación grave.
Se mueve a otros lugares
Los ejemplares adultos tienen más probabilidades de desplazarse a otros sitios. Por eso, los técnicos en control de plagas deben hacer una labor de localización en lugares cercanos para asegurarse del campo de actuación que se debe llevar a cabo
Resistencia a insecticidas
Diversos estudios han probado que la cucaracha alemana muestra resistencia a los insecticidas. Se debe realizar un estudio pormenorizado del escenario y apostar por un tratamiento que sea efectivo y eficaz. En este ámbito la labor de profesionales resulta imprescindible.
Estos son sólo algunos de los aspectos por los que este tipo de cucaracha es tan difícil de erradicar. De todas formas, una de las claves para evitar su presencia es limpiar frecuentemente y mantener buenos hábitos de higiene. Si ya es demasiado tarde, apuesta por una empresa de control de plagas. Es la única solución eficaz de terminar con esta situación. ¡Olvídate de trucos caseros que realmente no sirven para nada!
