
Muchas administraciones públicas, a la hora de realizar sus labores de control de plagas, apuestan por métodos eficientes con el medio ambiente. La exigente normativa para el uso de determinados insecticidas y la resistencia a estos han hecho que se busquen otro tipo de alternativas. Una de ellas es la técnica del mosquito estéril que está siendo muy empleada en la Comunidad Valenciana contra el mosquito tigre. ¿En qué consiste este método? ¿Es realmente eficiente?
Para aquellos que no conozcan al mosquito tigre (Aedes albopictus) se trata de una especie invasora que en mi poco tiempo se ha extendido por gran parte de la Península. De hecho, el último informe publicado por el Departamento de Salud de Gobierno Vasco alertaba de la presencia de esta especie en 70 municipios, 28 de ellos en Bizkaia. Este insecto es capaz de ser portador de hasta 22 enfermedades, algunas tan graves como el dengue, la chikungunya o el Zika. Además es mucho más activo que el mosquito común (culex pipiens) y pica varias veces seguidas y su actividad se centra durante el día, a diferencia del autóctono que lo hace de noche.
El caso es que en la especie Aedes albopictus las que pican son las hembras, mientras que los machos son inofensivos. Este aspecto ha hecho que para controlar y para frenar en todo lo posible su expansión, se ha apostado por la técnica del mosquito estéril.
¿En qué consiste la Técnica del Insecto Estéril (TIE)?
La Técnica del Insecto Estéril (TIE) consiste en criar de forma masiva mosquitos tigre machos en centros de biotecnología. Esto insectos son esterilizados, mediante irradiación, para posteriormente ser liberados en parques y jardines de zonas urbanas. Cabe recordar que los machos no pican así que no suponen ningún peligro para la población.
Estos machos estériles se aparean con las hembras pero los huevos puestos por estas últimas resultan inviables, reduciéndose su población poco a poco. Resulta un método lento pero eficaz, de hecho diversos estudios realizados han confirmado que se ha llegado a minimizar su población entre un 60-80%.
Además, las instituciones encargadas de efectuar esta “fumigación de insectos” incrementan las medidas de control distribuyendo trampas donde el mosquito tigre pone sus huevos. De esta forma se puede comprobar su efectividad y si existe algún foco en la zona.
Esta técnica está siendo muy utilizada en la Comunidad Valencia donde desde 2016 llevan usando este proceso. De hecho, en los últimos cuatro meses han soltado más de dos millones de ejemplares machos estériles y prevén soltar más durante todo en 2026.
Lo malo de este proceso es que sólo se puede emplear en zonas públicas, en el ámbito privado la colaboración ciudadana y/o las empresas de control de plagas tienen un papel importante para frenar y controlar la expansión. Por ello apostar por profesionales es el método más eficaz para eliminar cucarachas, ratas o cualquier tipo de insecto o roedor. ¡Confía en ellos para hacer frente a este inconveniente que puede llegar a ser grave si no se actúa con rapidez!
