
Las chinches de cama no solo son una de las plagas más difíciles de eliminar, sino que un reciente estudio las situaría como la primera plaga urbana. La investigación, publicada en Biology Letters, analiza la relación entre la expansión de estos insectos con la aparición de las primeras ciudades, por lo que abre un nuevo frente sobre cuál fue la primera plaga asociada a la vida urbana.
Para realizar este estudio se “analizó el genoma de dos linajes de Cimex lectularius: uno que se alimenta de murciélagos y otro de seres humanos”.
Según el equipo de investigación, liderado por Lindsay Miles y Warren Booth, para determinar este aspecto se examinaron los individuos reproductores dentro de estos grupos y se comprobó que ambas poblaciones estaban en declive.
Sin embargo, la sorpresa vino cuando, hace 13.000 años con los primeros asentamientos, comenzaron a incrementar la presencia de las chinches de cama tan asociadas a los seres humanos. Los investigadores establecieron que estas primeras ciudades y la reunión de personas, procedentes de otros lugares, promovieron esta expansión.
De hecho, hay datos que sugieren que otras plagas urbanas tan asociadas a la presencia humana, como la cucaracha alemana o la rata negra, datan de hace 5.000 años, por lo que se puede decir que las chinches pueden ser la primera infestación documentada.
¿Es útil este estudio para eliminar las chinches?
Más allá del análisis histórico, este tipo de descubrimiento puede suponer un punto interesante para la fumigación de chinches, ya que se ha demostrado que este insecto tiene una alta capacidad de adaptación y resistencia.
De hecho, el estudio también hace referencia a que esta plaga se consideró prácticamente erradicada hace décadas, gracias al uso de DDT (diclorodifeniltricloroetano). Sin embargo, hace unos años comenzaron a reaparecer, convirtiéndose en uno de los problemas más habituales hoy en día. Gran parte de la culpa de esta expansión radica en su resistencia a los insecticidas y al continuo trasiego de personas ya sea por motivos labores o de ocio.
Con este descubrimiento, los investigadores creen que, al entender la evolución de esta especie, puede dar origen a desarrollar tratamientos más eficaces en materia de prevención y control.
A pesar de que este tipo de investigaciones no resultan muy efectivas para las empresas de control de plagas, conocer la relación de este insecto con los seres humanos siempre es algo curioso y efectivo. Además es un excelente dato que indica la gran resistencia de este insecto, por lo que si sospechamos de su presencia, el único remedio eficaz es la apuesta por profesionales. Una compañía de sanidad ambiental se encargará analizar la infestación y de aplicar el tratamiento de desinsectación o fumigación más adecuado con el fin de erradicar la infestación totalmente. Así que deja de emplear truco caseros y productos cuya efectividad es muy reducida, confiar en técnicos para poner remedio a este inconveniente que puede llegar a ser muy grave.
