
Cuando hablamos de una plaga de chinches de cama siempre relacionamos su presencia en hogares y alojamientos turísticos. Desgraciadamente, estos espacios no son los únicos que pueden ser víctimas de este insecto. En los últimos años, las empresas de control de plagas han comenzado a detectar este tipo de infestación en oficinas, despachos y otros espacios de trabajo, lo que genera un gran malestar en los trabajadores y una mala reputación para la compañía.
¿Es posible tener chinches en una oficina?
La respuesta es sí. En este tipo de espacios sufrir una plaga de chinches suele presentar una menor intensidad que en viviendas u hoteles. Su presencia está muy localizada y lo habitual es que permanezcan escondidas largo tiempo, ya que al no dormir los empleados en las instalaciones no pueden alimentarse. Hasta que no trasladan su actividad al periodo diurno, son difícilmente localizables, y en esa situación, no es sencillo dar con ellas ya que están buscando huéspedes constantemente.
Por suerte, las empresas de gestión de plagas, a la hora de efectuar unas tareas de eliminación de chinches, aplican una serie de medidas que se dividen en diferentes fases: inspección, identificación, tratamiento y seguimiento.
¿Cómo llegan las chinches?
Aunque las condiciones no son las mismas en viviendas y alojamientos turísticos que en oficinas, esta especie se adapta muy bien a cualquier entorno. Generalmente, su presencia en este tipo de localizaciones se debe a las siguientes razones:
- Transporte por parte de empleados o visitas.
- Muebles de segunda mano: una causa habitual de infestaciones. Se usan sillas o sofás usados y no se ha hecho una desinfección previa.
- Espacios con alta rotación de personas como los coworkings.
¿Qué hacer si en mi oficina hay chinches?
La dificultad de localizar chinches en lugares de trabajo hace que dar con una infestación no sea tan evidente. Este tipo de especie suele resguardarse en sillas, sofás de zonas comunes, taquillas…, por lo que no nos damos cuenta de su presencia hasta que algunos trabajadores sufren picaduras o vemos manchas negras en el mobiliario.
Si se ha dado algún caso de los mencionados anteriormente, la clave es actuar con rapidez.
- No muevas el mobiliario afectado a otros lugares.
- Aísla el área afectada.
- No apliques insecticidas. Puedes expandir la plaga.
- Ponte en contacto con profesionales.
¿Cómo actúan las empresas de control de plagas?
Por suerte, las empresas de sanidad ambiental disponen de los recursos necesarios para hacer frente a este tipo de plaga. Se trata de un protocolo adaptado a este tipo de espacios con el fin de eliminar las chinches de cama y que no afecte a la actividad laboral diaria.
Inspección
Se analizan las instalaciones centrándose en el mobiliario, salas de reuniones, áreas comunes, conductos, etc. Para ello se usan detectores, monitores con trampas… que se colocan en lugares estratégicos para conocer el grado de infestación.
Tratamientos no químicos
En la mayoría de casos no hace falta la utilización de biocidas y se usan tratamientos eficaces. Por ejemplo, es habitual la aplicación de calor local a más de 50 grados capaz de eliminar chinches y huevos en todos sus escondites. También es muy empleado un aspirado intensivo que se encarga de eliminar adultos y ninfas.
Empleo de biocidas
El empleo de productos químicos suele ser poco habitual y se da en infestaciones muy extendidas. En este caso, se realiza una fumigación de chinches en grietas, zócalos o huecos de mobiliario. Siempre aplicado de forma segura y realizado por técnicos profesionales. Habitualmente se efectúa fuera del horario laboral con el fin de no molestar a los trabajadores.
Seguimiento
Una vez dada por finalizada la plaga, habrá que revisar las instalaciones durante un tiempo para asegurarse de que no queda rastro de chinches y dada por erradicada la infestación.
Como ves, las chinches no solo se ciernen a viviendas o alojamientos turísticos, las oficinas también están dentro de su campo de acción. Por eso, actuar tarde puede afectar al bienestar de los trabajadores y a la imagen de la empresa. Contactar a tiempo con profesionales marca la diferencia entre un problema puntual o una infestación grave.
