
En los últimos años la expansión de las garrapatas ha ido en aumento llegando a preocupar a las Administraciones Públicas. Relacionadas con el entorno rural y del campo, cada vez son más los casos de presencia de esta especie en parques y jardines de las grandes ciudades. Esto puede dar lugar a pensar si realmente las garrapatas pueden ser consideradas como una plaga urbana más junto a cucarachas, ratas etc. Por eso, como empresa de control de plagas, queremos explicar los motivos de esta expansión y dar algunos consejos para no llevárnoslas a casa.
El gran problema de este animal reside en que puede transmitir graves enfermedades como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo o la enfermedad de Lyme.
Desde la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) estiman que las garrapatas se han consolidado como una de las plagas más preocupantes tanto por su expansión como por los males que trasmite. De hecho, este incremento se debe “a la presencia creciente de mamíferos silvestres y urbanos que actúan como hospedadores: conejos, roedores, ardillas y aves”. Esto ha hecho que la aparición en espacios urbanos ponga en riesgo a las personas y a sus mascotas.
Por ello desde esta asociación exigen la implicación de ciudadanía, instituciones y compañías de gestión de plagas, ya que “estamos ante una amenaza que no puede considerarse puntual ni estacional”. “Su ciclo biológico se extiende, su metabolismo se acelera y su presencia ya no se limita a espacios rurales”.
Recomendaciones para evitar la picadura de garrapatas
Con el fin de prevenir posibles problemas o picaduras, desde Anecpla han dado una serie de consejos con el fin de evitar llevárnoslas con nosotros a nuestros domicilios, ya sea en nuestro cuerpo o en el de nuestras mascotas. Prevenir es la mejor herramienta.
- Llevar ropa de manga larga y si llevamos pantalones largos que los calcetines estén por encima.
- Asegurarnos de que nuestras mascotas llevan un tratamiento antiparasitario.
- Utilizar repelentes adecuados.
- En nuestras salidas al monte a hacer senderismo: evitar zonas con hierbas altas, y lugares donde sea habitual la presencia de ganado. Caminar por senderos claros y bien definidos.
- Relacionado con este último aspecto, evitar tocar al ganado y otros animales de campo.
Una vez llegados a nuestro domicilio es conveniente revisar nuestro cuerpo y el de nuestra mascota. Debemos poner atención a zonas como ingles, axilas, cabeza, parte posterior de las orejas, codos, rodillas, etc. Lugares donde hay mayor flujo sanguíneo y donde se suelen instalar.
Desde hace un tiempo, los profesionales de la salud ambiental y del control de plagas están alertando de la importancia de hacer unas labores de prevención. Desde Anecpla califican este hecho como “una amenaza que ya no puede considerarse puntual ni estacional”. Por último hace hincapié en la importancia de que la gestión de la plaga sea realizada por personal cualificado. Ellos analizarán el grado de infestación, el entorno y establecerán un tratamiento efectivo y duradero.
